“No podemos negar la cruz de nuestra parroquia.” Como dice el dicho, no podemos negar nuestros preceptos verdaderos, aunque digamos o queremos aparentar lo contrario. Lo mismo sucede con los proyectos de movilidad urbana en Querétaro: las intenciones son buenas pero, en el fondo, responden a una fuerte predilección automovilista.
El gobierno está respondiendo a demandas latentes del mercado, cuya guía ideológica o “cruz” es que la movilidad primero se resuelve con el automóvil. Así como cuesta trabajo imaginar un Bernardo Quintana con tranvías, ciclovías y banquetas amplias, es difícil vender la idea de un Mercado de la Cruz peatonal, con servicios de micro- y ciclo-logística. Así pues, nos tenemos que cuestionar la cruz que cargamos, cuál es nuestra parroquia, y cómo la podemos negar.