Más que plantearse propósitos de año nuevo, la gestión pública se preocupa por cumplir con tareas pendientes de años y administraciones pasadas. El 2024 fue un año de transiciones a nivel nacional y local, por lo que quedaron indefinidas muchas políticas, inconclusas muchas obras públicas e indecisas muchas personas tomadoras de decisión. Así, el caso del Plan Municipal de Desarrollo 2024-2027, el cual no estará listo en el primer trimestre del año y que deja poco qué esperar para sus instrumentos de planeación derivados, como un Plan Municipal de Desarrollo Urbano.
De modo que, para este 2025, no necesitamos más promesas, sino respuestas inmediatas a las necesidades de las personas, las cuales se conocen mejor por encuestasciudadanas que a través de evaluaciones a gobernantes o sondeos políticos para las elecciones de 2027. Nosotros no quitaremos el dedo del renglón y usted tampoco, amable lector.