Logo Al Dialogo
6 de abril 2025

Aurelio y Susana, jóvenes ambos, contentos y de buen humor, se sientan a la mesa más iluminada, Ella lo toma suavemente de la mano:

– ¿Qué vas a pedir? A mí se me antoja el Pastel de Carne que le queda riquísimo a Nancy.

– Yo comeré lo mismo que tú -expresando amor y confianza-.

– ¿Todo?

– Todo de lo que tú pidas: contigo hasta la muerte y si es necesario, me voy contigo hasta al mismo infierno.

Ella sonriendo se enternece y lo ve con admiración y profundamente. Aurelio siente que es el momento adecuado para mostrar a su novia un escrito, algo que garabateó la noche anterior:

– Mira…. así salió de mi cabeza. No tiene correcciones ni tachas, así salió de la nada. Pero si quieres, lo lees después de comer. Susana, escuchando a Aurelio, ya viajaba por la estratósfera y se sentía una mujer realizada desde hacía unos instantes por los comentarios de este y el susodicho papelito. Sin querer, el enamorado había tocado en el punto más sensible de su novia, la que demanda su atención y su afecto sin condiciones.

– ¡Estás loco!, ahorita mismo lo leo.

Y comenzó:

 

AZUL

De horizonte azul se viste mi ansiedad por verte;

Con tinta azul deslizo mis ensueños,

Que sobre un lienzo te aguardan

Para acunarse en mi memoria;

Azul ese minuto que te conduce

En la grupa desenfrenada;

En la disfrazada alcoba azulada;

La penumbra nos observa

En ese momento rabioso, mágico y de esperanza.

Azul pálido tu postrer sonrisa,

Acompañada siempre

De la chispa azul de tu mirada;

Azul quisiera que fuera siempre

La sangre bendecida por el agua corriente

Y que tiñe la piedra hablantina, chismosa,

En voz de tus palabras.

Pentagrama y seda de tu piel

En este musical y fértil maridaje,

Pentagrama, corcheas

y semi-corcheas que te contienen,

Llamaradas orquestadas

Que preñan la noche que nos oculta;

Momentos en los que tus encantos

Se me escabullen, juegan,

Se me escapan, jugosos, de las manos,

Viendo cómo se adhieren

A las murallas de mi pecho azul grana.

 

Aurelio observa que las lágrimas nublan los ojos de Susana, aparentemente sin causa, sin entender cabalmente lo importante del momento para la niña,

– ¿Por qué lloras, no te gustó?

– No tonto, me emociono porque me siento feliz -le contesta ella con dificultad, regresando al escrito-.

Él se siente abrumado y no sabe qué decir. Viéndola, se pregunta inocente.. ¿Pos qué hice?.

Logo Al Dialogo
CREAMOS Y DISTRIBUIMOS
CONTENIDO DE VALOR
DOMICILIO
Avenida Constituyentes 109, int.11, colonia Carretas.
C.P.76050. Santiago de Querétaro, Querétaro.
AD Comunicaciones S de RL de CV
REDES SOCIALES
Logo Al Dialogo
© 2024 AD Comunicaciones / Todos los derechos reservados