Es un hecho que los ciudadanos queretanos no estamos de acuerdo ni con las desigualdades ni con las injusticias. Esta idea de que unos queretanos cuenten con todos los servicios y otros no, es discriminatoria y muy violenta.
La justicia social tiene que ver con nuestra capacidad de atender a los más desprotegidos, a aquellos que dentro de nuestra sociedad necesitan también recursos o infraestructura para poder vivir con dignidad y para esto, sistemáticamente el municipio de Querétaro los últimos años ha sido un municipio tuerto, con un ojo que sí ve y atiende de manera digna a los ciudadanos (que pagan los prediales caros), les llenan de luminarias, calles en buen estado y evitan que los drenajes tengan malos olores o en su caso hasta que se colapsen saliendo de las coladeras, como pasa en otros lados. Mientras que aquellos ciudadanos que económicamente no son interesantes para el Municipio de Querétaro, (que pagan prediales baratos), ya se acostumbraron, porque las autoridades municipales no los ven con su ojo ciego, a convivir con una realidad de falta de seguridad, drenajes colapsados, falta de iluminación en las calles y en mal estado, banquetas inconclusas, parques públicos literalmente destruidos, entre tantas otras carencias con las que viven todos los días.
La deuda hoy es con ese otro Querétaro que tiene y tiene nombre y apellido. Las comunidades que hoy se encuentran en un fuerte rezago en seguridad, limpieza, equipamiento, banquetas, parques son: Menchaca, Santa María Magdalena, San Pedrito Peñuelas, Santa Rosa Jáuregui, Pueblo Jurica, Tlacote, entre otras tantas.
Para lograr un Municipio de Querétaro ordenado y generoso:
• Es urgente y además una demanda social cotidiana, el problema de los drenajes en los mercados que están colapsados, presentan malos olores e incluso en tiempos de lluvia se desbordan causando fuertes inconvenientes de salud pública.
• Es urgente la limpieza, saneamiento y equipamiento de todos los parques municipales abandonados desde hace años en los que los niños juegan en la tierra, con los columpios rotos, las canastas de básquet dobladas y en pésimas condiciones.
• Es urgente el reactivar los módulos de seguridad que hoy están sin servicio, además revisar el sistema de botones de pánico que siguen sin funcionar de manera adecuada, el tiempo de atención es muy lento.
• Es urgente fortalecer a nuestra policía municipal, al menos en un corto plazo, con más de 1000 elementos de policías nuevos llegando así a 2000 policías con el objetivo de alcanzar en pocos años a 3000 policías para satisfacer los estándares internacionales de la ONU que señalan el número de policías por habitante; hoy estamos a un 30% e estos estándares con un rezago del 70%.
Lo más importante:
Trabajar por la dignidad de todos los queretanos y canalizar los esfuerzos municipales de manera solidaria y subsidiaria con los que hoy más los necesitan.