La ciudadanía se encuentra en general en un gran desconcierto, existen diversos factores socioculturales y políticos difíciles de interpretar, el Estado está repleto de una campaña política anticipada multimillonaria con decenas de espectaculares y centenares de bardas de los posibles candidatos oficialistas, que a pesar de los egos de los que se promueven en ellas, la ciudadanía está confusa ante tal intromisión en su vida cotidiana, que en su mayoría consideran estos ejercicios como contaminación visual y se cuestionan de dónde se financian tantos cientos miles de pesos.
La corrupción por definición significa la falta de orden y al parecer lo que estamos comenzando a vivir es una anarquía política en la que cada uno bajo sus propios intereses puede hacer uso de los recursos públicos y personales a su antojo y fuera de los tiempos y de la ley; usando a Querétaro y a los queretanos como el pasto pisoteado de una chancha en la que ellos corren libremente para hacer sus jugadas a GOL.
Mientras tanto y ante toda esta anarquía política, el servicio público claramente está perdiendo su vocación , muchos espacios públicos para los ciudadanos ahora se encuentran cerrados los fines de semana, la comodidad se presta para los administradores y se resta a los usuarios.
Sería mucho más rentable políticamente, poner atención a las problemáticas reales de Querétaro, a las situaciones grabes de pandillerismo que hoy se viven en comunidades como Menchaca, San Pedrito Peñuelas, Santa Rosa Jáuregui, entre otras tantas; a las grandes necesidades que tienen las Colonias como Villas del Sur en las que además de una absoluta falta de mantenimiento urbano (por décadas) y falta de seguridad; además, por el desorden de las autoridades, ahora pretenden intereses particulares:
convertirlas en estacionamiento de instituciones educativas,
les obliga a coexistir con indigentes y delincuentes que viven en las casas abandonadas
e incluso quieren convertir su Colonia en una zona de hoteles clandestinos.
Es lamentable la falta actual de sensibilidad política y respeto a los ciudadanos, esperemos esta situación no concluya en la destrucción parcial de las estructuras sociales que siempre nos han dado tanta fuerza a los queretanos.