– Buenas tardes, señora Clarence Mier, le haremos unas preguntas para que queden de constancia en el acta. Recuerde que está bajo juramento de decir verdad.
-Lo sé, señor.
-Señora Clarence Mier, ¿puede decir el nombre de la persona con quién contrajo matrimonio?
-Giffard Andrews.
-¿Puede señalar a la persona que la traicionó?
-Fue él ¾dice Clarence señalando a Giffard.
-¿Quién le robó sus propiedades?
-Giffard Andrews.
-¿Quién la golpeó en repetidas ocasiones?
-Giffard.
-Usted indicó que sufrió violación y abuso, ¿quién le ocasionó estos daños?
-Giffard Andrews, señor.
-Y, ¿por qué la agredió a ella?
-Porque ella sufrió lo mismo que yo.
-No entiendo, ella no cometió crimen o perjuicio hacia usted.
-Sí lo cometió.
-¿Qué?
-Se reconstruyó y lo superó.
-Ese no es un crimen.
-Sí lo es. Ella es culpable.
-¿Por salir adelante? Sigo sin entender…
-Señor, por culpa de ella, yo ya no puedo usar el victimismo como chantaje.