-Por evitar la realidad y creer que un abrazo y una sonrisa eran señales de algo más y no poder leer que solo eran cortesía. Perdón por asumir que algunos momentos de sinceridad estaban afianzando una relación de confianza y no querer ver en su justa dimensión los desplantes, tu desinterés y las ganas que tenías de alejarme.
-Las cosas no son así, no es lo que piensas… No me enseñaron a recibir y tú… das
-Comprendo… a mí no me enseñaron a poner límites… erróneamente asumí que corresponderías. Ya comprendí que el amor no espera nada a cambio.
-Sé que te lastimé, pero no quería hacerlo yo…
-Yo lo sé, te abrumé por no querer enfrentar mis monstruos. Mis heridas reaccionaron antes que yo, tú solo me mostrabas lo que aún no había logrado sanar. Discúlpame porque sé que también te causé daño en el proceso.
-Nunca te lo dije, te evitaba, no porque no te quisiera, sino porque también me obligabas a enfrentar mis sombras y no me sentía listo para ello.
-Lamento no haber tenido esta conversación antes de tu partida.
*De κατά: hacia abajo, sobre o contra y –οπτρον: ver a través de. Aquello que permite ver la propia imagen.