Yadira Cruz
Respiro.
Tu fragancia impregna mis sentidos.
El instante se viste eterno en un saludo.
Tiemblo.
Tu cercanía tambalea mis cimientos.
Mis conceptos son evaporados ante tus pupilas que me sonrojan.
Siento.
Dopamina, oxitocina, adrenalina…
Mis nervios estallan en silencio,
cuando tus labios rozan mi piel.
Intento.
Mi fallida comprensión es pisoteada por mis latidos.
Tu presencia cuestiona cada uno de mis dogmas y conceptos.
Contengo.
Retraigo mi huracán en evidentes manías ansiosas.
Mi voz se tropieza y se guarda temerosa.
Escucho.
Mi nombre en tu voz cobra una presencia inmensa, me delata el rubor en mis mejillas.
Observo
Mi precisa habilidad para autosabotearme y mi incapacidad para saber cómo acercarme a ti.
Cobarde.
No me atrevo a confesar que te amo o a preguntarte si lo sabes ya…