– Responda lo siguiente. ¿El individuo es proactivo?
-Sí.
-¿Es puntual, realiza sus funciones en tiempo y forma?
-Sí.
-¿Es confiable?
-Sí… y también le puedo decir que tiene iniciativa y mucha disposición para dar e incluso adelantarse a las cosas. En definitiva, vale muchísimo, aporta demasiado. Ha superado en exceso todas las expectativas, es generoso e incondicional y muchas otras cualidades.
-Y, entonces, ¿por qué lo rechazó?
-Porque nada de eso le fue solicitado.
-Y, ¿eso no es un plus para usted?
-¡No! Todo exceso genera desequilibrio, una relación no es unidireccional, él se ha volcado tanto en la relación que ya no sé quién es, creo que ha perdido su individualidad, espera que yo tome todas las decisiones. Se ha vuelto codependiente, intenta serme indispensable por el miedo a no ser suficiente, lo cual lo vuelve inestable y depresivo y, encima, espera que yo cambie para compensar su esfuerzo. No pone límites y me abruma que quiera que me sienta en deuda con él.