“Yo no soy lo que me sucedió. Yo soy lo que elegí ser”
Carl Jung
Pasaron muchas cosas para que llegaras a este momento. El dolor ya no era soportable, la desesperación consumió cada intento por pertenecer al mundo que siempre fue ajeno. Es drástico, pero sabes que lo que te dispones a hacer es la única salida para acabar de una vez por todas con el sufrimiento.
Tus manos tiemblan, pero sabes que no hay marcha atrás. Siempre fue claro: no puedes obtener el mismo resultado si sigues haciendo lo mismo y, para no hacer lo mismo, debes dejar de ser el mismo: la resurrección solo es posible después de la aceptación de tu sombra.
Inhalas fuertemente; por dentro, tus entrañas tiemblan, pero, igual, no dudas en efectuar ‘αυτοκτονία’ convencido de que, sin muerte, no hay nueva vida.
Abres los ojos, respiras de nuevo y te despides de tu ser anterior. Ahora, por fin, te perteneces.
“La muerte del ego será el comienzo de tu vida real”
Osho
αυτοκτονία. Del griego ‘αὐτός’: uno mismo, y ‘κτείνω’: matar.