Dr. Saúl Alfonso Esparza Rodríguez/Profesor Investigador SNII-C del área de Economía y Negocios en Universidad Anáhuac, Campus Querétaro/Consejero del Observatorio Ciudadano de Querétaro
Durante esta semana, la humanidad ha sido testigo de otro hito histórico en temas de exploración espacial, la misión de Artemis II ha marcado una nueva era al lograr llegar a una mayor distancia espacial de la Tierra rompiendo el récord anteriormente establecido por el Apollo 13 en 1970, logrando oficialmente la marca de 248,655 millas (400,171 km).
En lo personal, hay una cuestión que bien podría marcar las próximas décadas de debate en el tema, y me refiero al grado de evolución contemplado para los sistemas autónomos basados en inteligencia artificial que probablemente se desarrolle a mayor velocidad que la industria espacial, considerando la siguiente pregunta: después del cumplida la etapa de exploración ¿debería el ser humano liderar la colonización, o es mejor diseñar comunidades de robots, rovers y drones para desempeñar tan arriesgada tarea?
Hace algunos años, tuve la oportunidad de comentar estas cuestiones con Cinzia Zuffada, quien colabora como Jefa Científica asociada en el laboratorio de Propulsión de Jets de la NASA, a quien le propuse el diseño de un modelo para el desarrollo de la estrategia de exploración y colonización espacial, basado en el uso de comunidades de dispositivos autónomos, manteniendo una presencia tecnológica en los distintos planetas y satélites que sean de interés para esta nueva aventura espacial, y facilitando con ello, la presencia humana en el espacio exterior con modelos diseñados con inteligencia artificial.