Asociaciones civiles (AC) en México hay muchas y relevantes, tanto nacionales como internacionales, cuyo trabajo se enfoca al apoyo de la sociedad en diversos temas y situaciones, de individuos o de la sociedad en su conjunto, en diferentes regiones del país.
Recientemente, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) publicó el listado de las organizaciones autorizadas para recibir donativos deducibles. En dicha lista aparecen 40 instituciones, 39 de las cuales enfocan su servicio a temas como: salud pública, Inclusión de mujeres, educación, conservación de recursos naturales, calidad de vida de personas vulnerables, alimentación, desarrollo comunitario, derechos humanos, discapacidades, etc. en apoyo a comunidades y hombres y mujeres de todas las edades dentro del país, desde las zonas más desprotegidas del sureste hasta las áreas áridas del norte del país.
Todas ellas tienen una página web, o al menos una red social, en la que se les puede conocer mejor, saber quiénes las integran, cómo trabajan y se fondean, cuáles han sido sus resultados y cómo se les puede apoyar. Todo en total transparencia para recibir donativos.
Tratándose de apoyo a otros países, cabe recordar que las organizaciones mexicanas que con más frecuencia organizan colectas y envíos de ayuda alimentaria y apoyo económico incluyen a instituciones reconocidas como la Cruz Roja Mexicana, UNICEF, Médicos Sin Fronteras, Cáritas Mexicana, o Save the Children, entre varias más; todas activas, con canales oficiales de donación y experiencia en operaciones internacionales, ideales por su experiencia, reconocimiento y honestidad, para canalizar todo tipo de ayuda fuera de México.
De las 40 ACs de la citada lista del SAT, la última se denomina Humanidad con América Latina A.C. (HALAC), constituida el 9 de marzo de 2026. De ella, varias cosas llaman la atención: la primera, la rapidez con que fue autorizada; la segunda, su vigencia hasta marzo de 2030 (final de sexenio -y esperemos- de régimen); la tercera, que su esfuerzo no es para apoyo en México sino a una longeva dictadura; la cuarta, que no cuenta con una página web oficial o red social en las cuales conocer más de ella; lo poco que se sabe proviene de notas periodísticas y foros que describen su creación y la campaña de recaudación incluido el número de cuenta para depósitos.
En apoyo a esta organización, el EXpresidente, a través de su red social, invitó a los ciudadanos a hacer donativos para “ayudar al pueblo cubano.” Luego de ello, uno de los primeros apoyos fue de la presidenta Sheinbaum (tristes $20,000.00), y se dice que se está obligando a los morenistas a hacer aportaciones.
Un donador sensato consulta reconocimientos y certificaciones, objetivos, destino de los fondos, plazos de entrega, e incluso posibles vínculos políticos para el uso de los recursos, y desconfía ante situaciones como: falta de sitio web oficial o datos de contacto claros, la ausencia de estados financieros auditados, o solicitudes de donación por redes sociales.
Como todo en la transformación de cuarta, todo es obscuridad por “motivos de seguridad nacional.”