Durante las últimas semanas, los apagones dejaron de ser hechos aislados para convertirse en una preocupación cotidiana en Querétaro: familias, comercios e industrias resintieron las interrupciones en el suministro eléctrico, poniendo sobre la mesa un desafío que implica fortalecer la infraestructura energética.
Frente a un problema que corresponde al ámbito federal, la respuesta pudo haber sido la confrontación o el reparto de culpas; sin embargo, el gobernador Mauricio Kuri eligió el camino que ha distinguido su forma de gobernar: el diálogo, la conciliación y la gestión. Su estilo ha consistido en tocar puertas, negociando y generando condiciones para que las cosas sucedan, incluso cuando las soluciones dependen de otras instancias de Gobierno.
La reunión con la directora general de la CFE, Emilia Esther Calleja Alor, no quedó en una fotografía; se tradujo en el anuncio de una inversión superior a 9 mil millones de pesos para nuevas subestaciones, la ampliación de la red y el fortalecimiento del sistema eléctrico en el estado de Querétaro.
En tiempos en los que la confrontación suele generar más titulares que las soluciones, vale la pena recordar que gobernar también es tender puentes. La madurez política no consiste en encontrar responsables para cada problema, sino aliados para resolverlo. Al final, la ciudadanía no evalúa quién discutió más fuerte: reconoce a quien fue capaz de transformar el diálogo en resultados. Ahí es donde la política recupera su sentido.