En México, la desaparición de personas es una crisis humanitaria que no da tregua. Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), más de 131 mil personas se encuentran desaparecidas o no localizadas, y cada día se suman entre 20 y 25 nuevos casos.
Contrario a lo que muchos creen, no es necesario esperar 24 ni 72 horas para denunciar una desaparición.
Si alguien no regresa a casa, no contesta el teléfono o desaparece en circunstancias inusuales, el primer paso es reportarlo de inmediato.
Los primeros momentos son vitales para la localización. Entre más tiempo pase, más difícil es encontrarlos. Es común que familiares pierdan tiempo valioso entre trámites, burocracia y desinformación.
Cualquier persona puede solicitar una ficha de búsqueda y levantar un reporte oficial, incluso sin ser familiar directo. La denuncia es gratuita y debe hacerse en cualquier fiscalía o mediante mecanismos federales y estatales.
Además de las Fiscalías Generales de Justicia, existen comisiones locales y nacionales de búsqueda que apoyan con personal especializado, difusión, rastreos, análisis de cámaras de seguridad y alertas nacionales e internacionales.
No actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre localizar a una persona o no. El miedo y la desinformación no deben paralizar.