La migraña es una enfermedad neurológica compleja y crónica que va más allá de un simple dolor de cabeza.
A diferencia de las cefaleas comunes, la migraña se caracteriza por episodios recurrentes de dolor intenso, a menudo unilateral, pulsátil y acompañado de síntomas como náuseas, vómitos, fotofobia (sensibilidad a la luz) y fonofobia (sensibilidad al sonido).
Estos episodios pueden durar entre 4 y 72 horas y afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
En México, la migraña afecta aproximadamente al 15% de la población, lo que equivale a más de 20 millones de personas. De este total, el 70% son mujeres y el 30% hombres.
A pesar de su alta prevalencia, la migraña sigue siendo una enfermedad subdiagnosticada y mal comprendida, lo que retrasa su tratamiento adecuado.
Los síntomas de alerta incluyen:
Dolor pulsátil en un lado de la cabeza.
Náuseas y/o vómitos.
Sensibilidad extrema a la luz y al sonido.
Dificultad para realizar actividades cotidianas durante el episodio.
Es crucial reconocer estos signos y buscar atención médica especializada para un diagnóstico y tratamiento oportunos.