Día Internacional de las Personas Cuidadoras: ¿por qué su labor sigue sin derechos?
La labor de las personas cuidadoras no está formalmente reconocida; no cuentan con derechos laborales, prestaciones, ni están incluidas sistemáticamente en los esquemas públicos de protección. Foto: Especial
Más de 58 millones de personas en México requieren cuidados y quienes los brindan no reciben salario ni reconocimiento social
Cada 5 de noviembre se conmemora el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, jornada dedicada a visibilizar la labor de aquellas personas que diariamente atienden a personas mayores,con discapacidad, enfermas o dependientes.
En México, esta labor —llamada de “cuidados”— atraviesa límites informales y no remunerados: según la INEGI, en 2022 había aproximadamente 58.3 millones de personas con necesidad de cuidados, lo que representaba el 45.2% de la población total.
Esta situación responde a características claras: la provisión del cuidado recae mayoritariamente en mujeres, en espacios domésticos, sin contrato ni seguridad social.
Por ejemplo, de acuerdo con la Consejo Nacional de Población y otros estudios, el valor económico del trabajo no remunerado en tareas de cuidado en México equivale a más del 26% del PIB.
Los síntomas de alerta de esta realidad incluyen: la fatiga extrema del cuidador —que no siempre se reconoce como “trabajo” —; la interrupción de su propia vida productiva; la carga económica directa (como realizar pagos de $1,800 mensuales en algunos hogares que requieren cuidados.
Y sin embargo, pese a su magnitud, la labor de las personas cuidadoras no está formalmente reconocida; no cuentan con derechos laborales, prestaciones, ni están incluidas sistemáticamente en los esquemas públicos de protección.
Esto no solo genera precariedad para quienes cuidan, sino también riesgos para quienes reciben los cuidados.
La invisibilidad del trabajo de cuidados impide políticas públicas efectivas, y sin ellas, la carga recae sobre las familias, muchas veces sin opción real.