En el mundo del deporte y la actividad física, la hidratación es vital, pero no todas las bebidas cumplen la misma función.
Bebidas energéticas, para deportistas, sueros o hidratantes suelen confundirse, y su consumo inadecuado puede poner en riesgo la salud.
Según alertas de la Profeco y estudios internacionales, las bebidas energéticas contienen altas dosis de cafeína, azúcares y estimulantes, que si se consumen en exceso pueden provocar taquicardia, hipertensión, insomnio y deshidratación secundaria.
Por el contrario, los sueros y bebidas hidratantes aportan electrolitos y agua, ayudando a reponer líquidos y minerales perdidos durante la actividad física.
El problema surge cuando se consumen energéticas creyendo que son hidratantes. En México, encuestas de hábitos de consumo muestran que alrededor del 25% de los jóvenes entre 18 y 30 años han usado bebidas energéticas durante o después del ejercicio, sin conocer los riesgos.
Los síntomas de alerta incluyen palpitaciones, mareos, desorientación y exceso de sudoración, señales de que la combinación de ejercicio intenso y estimulantes puede ser peligrosa.
Por eso, entender las diferencias, reconocer cuándo se necesita realmente una bebida hidratante y cuándo es seguro consumir energéticas es fundamental para proteger la salud, especialmente en deportistas amateurs y jóvenes que buscan un impulso de energía rápido.
Bebidas energéticas: alto contenido de cafeína, taurina y azúcares. Riesgo de hipertensión, taquicardia y ansiedad. Se consumen solo en situaciones puntuales, evitando combinarlas con alcohol o ejercicio extremo.
Bebidas para deportistas (isotónicas): contienen electrolitos y carbohidratos, diseñadas para reponer energía y sales durante entrenamientos prolongados. Riesgo mínimo si se usan correctamente.
Sueros orales: ayudan a prevenir deshidratación por diarrea, fiebre o golpes de calor; seguros si se siguen las indicaciones de dosis.
Bebidas hidratantes comerciales: bajo contenido de azúcares y electrolitos; útiles para reposición de líquidos diarios, pero no reemplazan suero en casos de deshidratación severa.
Agua natural: siempre la opción más segura y necesaria; nunca sustituye completamente la función de sueros en situaciones de deshidratación grave.
A dónde acudir
Profeco: orientación sobre etiquetado y seguridad de bebidas; teléfono 800 468 8722
Secretaría de Salud: información sobre consumo seguro de suplementos y energéticos.
Nutriólogos o médicos deportivos certificados: para recomendaciones personalizadas según edad, peso y nivel de actividad física.
Estadística
25% de jóvenes de 18 a 30 años que consumen bebidas energéticas durante o después de ejercitarse.
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Medidas de prevención
No reemplazar agua con bebidas energéticas o isotónicas.
Revisar contenido de cafeína y azúcar en etiquetas.
Evitar combinarlas con alcohol.
Mantener hidratación constante antes, durante y después del ejercicio.
Consultar con profesionales de la salud antes de consumir energéticas.
Usa sueros o isotónicas solo si hay pérdida significativa de líquidos o electrolitos.
Prefiere agua natural como hidratante principal.
Lee siempre la etiqueta: azúcares, cafeína y sodio pueden indicar riesgo.