La vacuna contra VPH es una herramienta clave de prevención. Foto: Cuartoscuro
El Virus del Papiloma Humano en México afecta más a mujeres pobres, indígenas y rurales; la falta de diagnóstico oportuno agrava el cáncer cervicouterino
El problema no es solo médico: es social. Mujeres en situación de pobreza, indígenas, rurales, migrantes o privadas de la libertad enfrentan barreras estructurales para acceder a pruebas de Papanicolaou o detección de VPH.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el rezago en servicios de salud es mayor en comunidades con alta marginación.
El miedo, el estigma, la falta de información en lengua indígena, los costos de traslado o la ausencia de clínicas cercanas retrasan el diagnóstico.
Señales de alerta: sangrado vaginal fuera del periodo menstrual, dolor pélvico persistente, flujo con mal olor o dolor durante las relaciones sexuales. El silencio y la vergüenza agravan el riesgo.