Los adultos mayores se han convertido en un blanco creciente del consumo engañoso en México.
Suplementos “milagro”, ventas a domicilio y publicidad falsa dirigida a problemas de salud comunes como diabetes, artritis o memoria han disparado las denuncias en los últimos años.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor, este sector enfrenta prácticas abusivas que incluyen productos sin respaldo científico, promesas de curas inmediatas y cobros excesivos.
Datos oficiales señalan que una proporción importante de quejas está relacionada con publicidad engañosa en televisión, redes sociales y llamadas telefónicas.
Las señales de alerta suelen pasar desapercibidas: ofertas “limitadas”, testimonios falsos, presión para comprar de inmediato o la falta de información clara sobre ingredientes y efectos secundarios.
A esto se suma la vulnerabilidad económica y la confianza en vendedores que aparentan respaldo médico.
El problema no solo impacta el bolsillo; también pone en riesgo la salud al sustituir tratamientos reales por productos sin eficacia comprobada, generando un círculo de engaño difícil de romper sin información y acompañamiento institucional.