Emprender no es solo tener una buena idea: es saber manejar el dinero. En México, siete de cada diez emprendimientos cierran antes de cumplir dos años, no por mala calidad del producto, sino por errores financieros, según datos del INEGI y el Global Entrepreneurship Monitor (GEM).
La mayoría empieza a vender sin entender la diferencia entre ingreso y flujo de efectivo; confunden utilidad con dinero disponible,mezclan cuentas personales con las del negocio y operan sin un plan básico de administración.
Los síntomas suelen aparecer rápido: falta de liquidez para seguir comprando insumos, retrasos en pagos a proveedores, uso de tarjetas personales para financiar el negocio, deudas que crecen sin control y la incapacidad de saber si realmente existe ganancia.
A esto se suma un problema estructural: el 80% de los emprendedores no lleva un registro formal de gastos, de acuerdo con la Condusef, y más del 60% desconoce cómo calcular su punto de equilibrio.