Comprar una casa es uno de los pasos financieros más importantes de la vida, pero también uno de los más vulnerables a fraudes.
En México, el Infonavit y la Condusef alertan sobre el aumento de estafas inmobiliarias que van desde falsos asesores hasta viviendas inexistentes o con adeudos ocultos.
La digitalización del mercado abrió una nueva puerta: 40% de los fraudes comienza en redes sociales, donde se publican anuncios con precios sospechosamente bajos o se exige dinero por adelantado para “apartar” una vivienda que en realidad no está en venta.
Los afectados muestran síntomas claros antes del fraude: presión para pagar rápido, contratos sin revisar, depósitos a cuentas personales, o vendedores que evitan mostrar documentación oficial.
En 2023, la FGR registró más de 10 mil denuncias por estafas relacionadas con bienes inmuebles, muchas de ellas vinculadas a documentos falsificados o suplantación de identidad.
El Infonavit insiste en un punto clave: ningún trámite del Instituto se realiza por intermediarios, y nadie está autorizado para cobrar por gestionar créditos o viviendas.
Verificar cada documento, revisar el estatus del inmueble en el Registro Público de la Propiedad y consultar directamente con el Instituto puede evitar perder ahorros de años.