Yamile David. Presidenta del Observatorio Ciudadano de Querétaro.
@Ocqciudadania
@YamileDG
El pasado 18 de febrero, el gobernador Mauricio Kuri presentó la propuesta, conocida como #LeyKuri, la cual busca establecer medidas estrictas para proteger a niñas, niños y adolescentes en el entorno digital, fortaleciendo además las sanciones contra delitos como el ciberacoso y la pederastia en línea.
Entre los principales puntos de la Ley Kuri, destacan:
Prohibición del acceso a redes sociales para menores de 14 años.
Obligación de autorización parental para usuarios de 15 a 17 años.
Prohibición del uso de teléfonos inteligentes en escuelas de Querétaro.
Aumento de penas para pederastas y acosadores digitales.
Creación de “Zonas Jóvenes”: espacios de convivencia, deporte y cultura para alejar a los menores de los riesgos del mundo digital.
La regulación de redes sociales para menores de edad es un tema de creciente relevancia debido a la amplia adopción de plataformas digitales por parte de niños y adolescentes. La interacción en estas redes puede tener tanto beneficios como riesgos, pero tal parece que los riesgos e impactos negativos inclinan la balanza; el impacto en la salud mental y la inseguridad están siendo motivos de gran preocupación.
Es imperante garantizar el derecho a la privacidad de las personas y sobre todo de los menores, quienes son más susceptibles a la explotación y al abuso en línea. Los menores pueden estar expuestos a material que no es adecuado para su edad, incluyendo violencia, pornografía y discursos de odio.
Países como España, Alemania y Australia han implementado leyes específicas para salvaguardar a los menores en línea, exigiendo a las plataformas que tomen medidas activas para proteger a los usuarios jóvenes, pero ¿es esta la solución?
Las redes llegaron para quedarse por lo cual es urgente regular y educar sobre su uso.
Aspectos Regulatorios:
Edad Mínima: Muchas plataformas tienen políticas de edad mínima que prohíben el acceso a menores de 13 años (por ejemplo, COPPA en EE. UU.). Sin embargo, la implementación y verificación de estas políticas suele ser un desafío.
Consentimiento Parental: Algunas regulaciones requieren el consentimiento de los padres o tutores para que los menores accedan a las redes sociales, considerando que los padres deben estar informados sobre la actividad en línea de sus hijos.
Control de Contenido: Las plataformas pueden ser obligadas a implementar filtros para bloquear contenidos inapropiados y facilitar herramientas para que los padres supervisen las actividades en línea de sus hijos.
Educación Digital: Algunas regulaciones fomentan programas de educación digital que enseñan a los menores sobre el uso seguro y responsable de las redes sociales.
Desafíos en la Regulación:
Autenticación de Usuarios: Validar la edad de los usuarios de manera efectiva es complicado y puede requerir el uso de documentos de identidad, lo que plantea problemas de privacidad.
Diversidad Global de Normativas Las leyes varían enormemente entre países, lo que dificulta la implementación de regulaciones coherentes a nivel global.
Innovación Tecnológica: Las plataformas están en constante evolución, y la regulación a menudo no se mantiene al ritmo de los cambios tecnológicos y de uso.
Campañas de Concienciación: Iniciativas educativas que informan tanto a padres como a niños sobre los riesgos y beneficios de las redes sociales, fomentando un uso consciente y responsable.
Me alegra ver que en el gobierno se muestra la sensibilidad y el interés de salvaguardar la seguridad de niñas, niños y adolescentes, pero más aun el que por fin se hable con mucha más contundencia sobre la salud mental. Aunque las redes es solo un detonante de trastornos psicológicos, hay mucho más en lo que se debe poner atención y realizar acciones contundentes para atender los riesgos que implica tener una sociedad enferma.
Desde el Observatorio Ciudadano de Querétaro, acompañaremos a 11 municipios del estado para dar seguimiento a las acciones del derecho a la salud mental y garantizar lo que a los gobiernos municipales les corresponde.
Por supuesto, el llamado es a la colaboración entre gobiernos, plataformas tecnológicas, padres, cuidadores y educadores. Es esencial crear un entorno digital y físico seguro y positivo para los menores, prohibir no solucionará el problema si no concientizamos y educamos sobre los riesgos que implica el uso de estas plataformas, para que puedan ser usadas de manera positiva y con los beneficios que ofrecen.